Un político que se carga un servicio tan sensible como es el de la atención especializada en PCI y luego le echa todas las culpas a su compañera de gobierno que lleva Personal, que ésta hasta arriba y algo más de este incapaz político, cuya moralidad es tan escasa como su falta de conciencia, no merece, como hemos ido indicado desde hace días, seguir en ese cargo.
Pero ya sabe uno que se va a agarrar como una lapa al cargo y va a evitar por todos los medios que se rompa su pacto con CC y sobre todo dejar su despacho y el calorcito del dinero público y por otro lado no volver a coger un volante, que eso es muy esclavo y muy denigrante. Y si a eso le añades que ya no es secretario general y que a partir de ahora no lo van a llamar para nada en la vida orgánica del partido, pues peor se va a poner y serán los trabajadores municipales los que sufran sus gigantescas frustraciones. Pero antes, mucho antes, Carlos Medina se presentaba de este modo ante todo el mundo.
Da grima ver como el 27 de marzo de 2011 este impresentable político se anunciaba urbi et orbi: “con treinta y siete años y nacido en Agua García, mi vida se ha caracterizado por la necesidad de involucrarme en cualquier movimiento asociativo del entorno donde vivía, y donde aún vivo, así como en la actividad sindical en mi entorno laboral, y todo ello, con la ilusión por bandera y apostando por dar oportunidades y mejorar la vida de las personas desde que nacen hasta que llegan a mayores (tomen nota de estas palabras todos los peticionarios de la PCI). Los que me conocen me definen como una persona cercana, accesible, con capacidad de trabajo y sacrificio, y, por encima de todo, que les escucho (que se lo digan a las dos ex trabajadoras sociales). Suelo hacer mía toda aquella inquietud, idea o propuesta que me convenza de que es interesante. Por lo tanto, no comparto un ayuntamiento que no esté al servicio verdadero y efectivo hacia sus vecinos, atendiendo no sólo a sus necesidades sino a todos aquellos emprendedores para que encuentren en él la vía que les ayude a desarrollar sus proyectos y que así puedan generar riqueza y empleo (fuerte cara). Mi vida ha estado marcada por la necesidad de incorporarme a temprana edad al mercado laboral, hasta el punto de tener recuerdos tales como, con tan sólo doce años tenía que compaginar mis estudios con algunos trabajos en los restaurantes de la zona o en la agricultura para ayudar en la economía familiar o pagar algunos de los gastos derivados de mis estudios. Hoy no quiero eso para nuestros adolescentes. Deseo para ellos otra vida. A pesar de esta circunstancia siempre he tenido la necesidad de aprender, de superarme, de mejorar hasta el punto que con treinta años logré cursar estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Laguna y que debido a mis responsabilidades políticas tuve que dejar al menos de momento. La autodidáctica y la capacidad de aprendizaje me ha acompañado toda mi vida personal, profesional y, por supuesto política (de eso nos hemos dado cuenta y más de manera desgraciada todos los ciudadanos de Tacoronte). Si hace cuatro años se me planteaban algunas reservas debido al reto que significaba ser concejal en la oposición, hoy estoy convencido de poder gestionar el Ayuntamiento de otra manera, enfocándolo más hacia las demandas de la gente, tanto es así que no me marco como meta la alcaldía, pues es sólo un paso más en el camino. Lo que verdaderamente me inquieta, me motiva, me ilusiona es trabajar a tu servicio, hacer del Ayuntamiento tú casa (sólo para él mismo). Salvo los años de trabajo en mi empresa, como no podía ser de otra manera, dedicada al servicio público, toda mi vida se ha desarrollado entre nuestros montes y la costa, entre nuestras fiestas y tradiciones. He compartido buenos momentos y tristezas, pero sobre todo me he alimentado de gente como tú. Gente sencilla. Mis vecinos me han enseñado a ver Tacoronte desde otro punto de vista, con otros ojos, y te confieso que cada día estoy más orgulloso de haber nacido tacorontero. Hoy me presento ante ti con las manos limpias y libres de ataduras que pongan impedimentos al municipio que un grupo de personas ilusionadas como yo sueñan en conseguir algún día” (menudo tranque y sobre todo que gran desengaño).
Lo mejor es ver el blog de Carlos Medina. Lo creó en el 2011 a cuenta de las elecciones y hasta la fecha. http://carlosmedina.psoetacoronte.es/ No ha escrito nada y nada se le ha ocurrido desde entonces. Se parece mucho a una diputada nacional, que también para darse la pinta, creó un blog y hasta la fecha. Eso es lo que le pasa a estos vagos políticos. Y aquí en esta nimiedad podemos comprobar su auténtica catadura. Y ya que estamos y ya se ha ido del PSC-PSOE, les pedimos a la nueva ejecutiva que renueven su página web, que da pena, de lo vieja que está, en cuanto a información. Que tampoco cuesta mucho. Está claro que a Medina y su gente no le pone nada trabajar, mi madre, que gente.

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