Aumenta el número de familias con menores que solicitan alimentos
Goretti Alonso
Más de 70.000 vecinos de Santa Cruz de Tenerife pasan hambre o no llegan a fin de mes. Cáritas Diocesana de Tenerife ha denunciado la mala situación económica que atraviesa un tercio de los habitantes de la capital donde la crisis no da tregua ni siquiera cuando los indicadores de recuperación parecen decir que la situación mejorará más pronto que tarde. Los residentes en Santa Cruz son los más perjudicados de toda la Isla.
Según los datos que maneja el Ayuntamiento capitalino, la tasa de paro del área metropolitana de Tenerife es del 30´34%. La ciudad registra unos 29.000 demandantes de empleo, cifra que representa el 24% de los parados de toda la Isla y el 10% de los de todo el Archipiélago. El 6% de los demandantes de empleo de Santa Cruz tienen menos de 25 años, mientras que los mayores de 45 años representan el 43% de los parados del total del municipio.
El director de Cáritas Diocesana Tenerife, Leonardo Ruiz, aseguró a este periódico que en estos momentos la pobreza severa, aquella por la que las familias sobreviven con menos de 300 euros al mes, lleva a muchos santacruceros "a una situación extrema". "Muchas familias ya no se saben a dónde acudir, qué hacer con lo que están pasando", dijo.
Los recursos que pone en marcha Cáritas desde las parroquias para ayudar en parte a estas familias han dejado claro a sus responsables que "toda ayuda es poca". Es en los barrios del Distrito Suroeste donde tienen una mayor carga de trabajo. "Zonas como Añaza, donde más de la mitad de sus vecinos están en paro, son las más perjudicadas de todo el municipio", confirmó Ruiz. Además, el barrio de Taco, tanto en su parte de Santa Cruz como las calles que pertenecen a La Laguna, sufren una situación alarmante.
Los Gladiolos
Las ONG que trabajan en el municipio también notan cómo empeora cada día la situación que sufren las familias del municipio. Desde el colectivo Kairós, con sede en el barrio de Los Gladiolos, han tenido que poner carteles durante el verano en su sede para explicar que ya no podían dar más comida. "Afortunadamente hay mucha gente solidaria, tanto empresas como particulares, que donen lo que pueden", aseguró su responsable, Benjamín Barba.
La mayoría de los vecinos que donan lo hacen porque de una u otra forma "temen verse en la misma situación", confirmó. "La sociedad es solidaria y no existen palabras suficientes como para agradecérselo", aclaró. En estos momentos gracias a Kairós comen unas 1.800 personas de Santa Cruz y también del resto de la Isla. Lo "más preocupante" es que del total de atenciones, el 39% son menores de 12 años. "Son familias con auténticos dramas, que en muchos casos sobreviven gracias a que viven con sus abuelos", aclaró el portavoz de Kairós. "La familia extensa, la que se daba a mediados del siglo pasado, está volviendo a aparecer y gracias a eso yo hay mayores problemas", opinó. "Muchas familias enteras tienen para comer gracias a las pensiones de sus padres y suegros", agregó.
"Lo más peligroso de todo es que de las 70.000 personas que sufren pobreza severa, casi la mitad no tiene ningún tipo de ingreso con el que poder salir adelante", adelantó Luis Febles, portavoz de la ONG Sonrisas Canarias. "Al ser parados de larga duración muchos no pagan ni alquiler, ni la comunidad de vecinos, ni el agua o la luz", remarcó. Como el ejemplo de Kairós, muchos usuarios de esta asociación, con sede en Valleseco, han tenido que regresar a casa de sus padres. "Y gracias a que al menos tienen un techo, aunque muchas veces tengan que vivir ocho personas en 40 metros cuadrados", agregó Febles.
Esta misma semana, el martes pasado, día en el que Sonrisas Canarias hace su reparto masivo en una jornada intensiva de doce horas, tenían citados a 264 usuarios. "Todos vienen con la documentación necesaria, derivados siempre los servicios sociales de los ayuntamientos", confirmó. Al final del día, en el recuento global, descubrieron que habían atendido a 526, todos vecinos del área metropolitana, sobre todo de Santa Cruz. "Se repartieron más de tres toneladas de comida", aclaró, hasta el punto de que al final de la jornada muchos se fueron llevando menos de lo deseado. "Nuestros almacenes no son infinitos, desgraciadamente", resaltó. Lo peor de esta "situación desbordante" es que la "inmensa mayoría" eran personas que acudían a este asociación por primera vez.
"La mayoría de las familias que llegan hasta nosotros aseguran que las ayudas, tanto municipales como de otras administraciones, tardan en llegar demasiado", explicó Imma Évora, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. "No se puede esperar dos meses para que concedan una ayuda de alimentación, porque el hambre no espera", subrayó. "Hay mucha gente que no tiene absolutamente nada y no se les puede dejar sin atender de forma inmediata", aclaró.

0 comments:
Post a Comment