Analizamos, de la mano de la revista ‘Energías Renovables‘, lo que está pasando en España para favorecer a las grandes empresas eléctricas y frenar por todos los medios la fuerza de las energías limpias y el poder de decisión de los ciudadanos.
RAFA RUIZ
“Vendrán tiempos mejores”. Ese es el mensaje positivo, ese el reto, que lanza la revista Energías Renovables desde su última portada. Así que hoy toca hablar de energías limpias, de -una vez más- la catastrófica gestión del Gobierno del PP para los intereses de los ciudadanos y de esta publicación, otra apuesta valiente dentro del desolador panorama de la prensa verde en España.
Hablamos con Luis Merino, director junto a Pepa Mosquera de Energía Renovables, revista que crearon juntos en el año 2000. Ambos se conocieron en otra revista, ya desaparecida, Ecología Internacional.Entonces vieron que este tipo de fuentes energéticas eran el futuro, no solo para el planeta y nuestro país, sino también para su futuro profesional. No se confundieron. Han tenido años muy buenos. Hasta que ha llegado el Gobierno de Rajoy, que lo ha puesto todo patas arriba y al que Merino acusa de haberse entregado a las grandes empresas eléctricas, y construir su discurso, su política y su estrategia de acuerdo con los intereses de Unesa, la patronal de la industria eléctrica. Sabe de lo que habla y, como siempre le ha gustado jugar limpio, así lo explica: “Todas las iniciativas legislativas de Rajoy han sido palos a las renovables. Da la impresión de que hacen todo lo posible e imposible por cargárselas. Han asumido, sin más reflexión, el discurso de las grandes eléctricas de que las energías renovables son las culpables del déficit tarifario, de que son caras y de que hay que seguir manteniendo el caduco modelo energético de los siglos pasados, basado en los combustibles fósiles -petróleo, gas, carbón- y la nuclear , y del oligopolio de que unas pocas empresas muy poderosas sean las únicas generadoras de energía, y desde unos pocos puntos se lo distribuyen al pueblo, así los ciudadanos lo único que pueden hacer es comprarla al precio que ellos decidan. Pero esto ya no es así. Con las nuevas tecnologías renovables, ese sistema se puede descentralizar y los ciudadanos pueden convertirse en generadores de buena parte de la energía que consumen. Pero, claro, ese nuevo mapa es una amenaza enorme para las empresas y hacen todo lo posible por echarlo abajo. No es de extrañar. Según el estudio de la consultora Burson-Marsteller sobre los lobbys (grupos de presión), presentado recientemente, los políticos españoles reconocen que el más activo es el de la industria de la energía”.
Luis Merino lo tiene claro y lo suelta subrayado y en versales: “Pero se equivocan. Esto que está pasando es un paréntesis. Las energías renovables no tienen marcha atrás. No pueden detener su desarrollo. Son el futuro”.
El partido verde Equo insiste también en sus mensajes: uno de los primeros pasos para cambiar el sistema político-social-económico que ahora nos atrapa es cambiar de arriba abajo el modelo energético, dándole muchísima más iniciativa y capacidad de gestión al ciudadano.
¿Y qué han hecho para detener ahora su desarrollo en España? “Por real decreto gravan tanto las instalaciones de autoconsumo, esas pequeñas instalaciones que los ciudadanos pueden montar para autoabastecerse al máximo posible, para aprovechar esencialmente la energía solar, que prácticamente no salen a cuenta, impiden su uso. Además, las gravan con carácter retroactivo, a todas las que ya están montadas. Se han sacado de la manga el que llaman peaje de respaldo, un impuesto por uso de la red a las instalaciones de autoconsumo que no existe en ningún país de Europa, ni en EE UU, Brasil, ni Japón. Lo han criticado por injusto y por impedir la libre competencia la Comisión Nacional de la Energía, la Comisión Nacional de la Competencia, la Comisión Europea… Pero al ministro de Industria, Soria, todo le da igual; parece que ha reproducido al dictado las necesidades de Unesa para frenar la gestión ciudadana y para seguir con esta política de los últimos años en que la electricidad sube en nuestro país en torno al 6% y 8% anual, con el argumento del déficit tarifario”.
Le pido a Luis Merino que nos explique el déficit tarifario, porque yo llevo años intentando desentrañar sus secretos y no lo he conseguido. “Mira que llevo yo años en esto, pues aún no sería capaz de explicarte claramente cómo funciona la tarifa. Corre en el sector este dicho: si te han explicado el déficit tarifario y lo has entendido, es que te lo han explicado mal. El asunto viene de la época de Rodrigo Rato en el Gobierno, que estableció un régimen por el que, para evitar la subida de la factura de la luz -que entonces se consideraba muy impopular, ahora parece que ya todo igual-, se aplazaba el pago a las eléctricas de una parte del teórico coste de la producción de energía. Eso, con el paso de los años, ha creado unas deudas enormes. Es que ese hombre (Rato), allí por donde pasa la lía parda… En fin, el problema se consolida cuando el Estado reconoce esa deuda; y ahora el ministro Soria no atiende a más razones que a su obsesión por acabar con ese déficit tarifario”.
¿Consecuencias? “Pues una catástrofe en el sector de las renovables. Excepto en en subsector de la biomasa, que sigue creciendo el mercado de las estufas y calderas de pellets, en el resto podemos hablar de auténtica debacle. La Asociación de Productores de Energías Renovables, APPA, ha calculado que desde 2009 se han perdido unos 30.000 puestos de trabajo en el sector. Y, claro, eso a nosotros nos afecta directamente, porque no solo hemos perdido anunciantes, sino también suscriptores. Muchas de las pequeñas empresas que estaban suscritas a Renovables no es que nos hayan dejado de leer, es que han desaparecido”.
Ellos ahí siguen. Un equipo de ocho periodistas sacando diez números en papel al año (6.000 ejemplares que se venden por suscripción de 50 euros anuales) más una web muy cuidada; luchando contra legislaciones decimonónicas. “Insisten en el esquema de: olvídate de las energías limpias y vamos a apostar por lo de siempre. Ahora, el fracking. Vamos a agujerear el país para buscar gas. En fin, un desastre…”.
Merino, Mosquera y su equipo tienen a favor el sol y el viento. “Vendrán tiempos mejores”. La energía que está de su lado es inagotable.
Foto de cabecera: Acciona
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