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A partir del día 20 de diciembre, se ha producido el punto final de una gran obra. Una obra que ha durado 100 años, de grandes éxitos, de duros caminos recorridos, de ayuda a la sociedad Canaria, de dinamizar la cultura Canaria, y que ha merecido el reconocimiento de todos los canarios. Esos canarios que durante años han depositado la confianza en una gran empresa, una gran obra social, representada por todos y cada uno de los actos realizados por la obra social de CajaCanarias, y de la plantilla general de la Caja, que día a día hicieron grande esta empresa. Recordemos que no existe un dueño de la caja, sino que todos los clientes de la caja, todos los canarios, de una forma u otra, han sido los dueños de esta empresa durante más de 100 años. Pero ahora, sin recordar quiénes eran los que aportaron euro a euro el dinero de la Obra social, los clientes de la caja, se les elimina de un plumazo al constituir el patronato que regirá los destinos de la fundación CajaCanarias, último vestigio de lo que fue una gran obra social para toda Canarias. También desalojan a los empleados que son los que deben seguir trabajando por dotar de presupuesto a la Fundación y entregar el esfuerzo de 100 años de historia a unos patronos que quieren hacer y deshacer sin control alguno. Y decimos de un plumazo, porque a pesar de que el gobierno de Canarias debe vigilar todos los actos inherentes a esta creación, se han desentendido a la hora de representar a los auténticos dueños de la caja, los clientes que día a día depositaron su confianza en ella y su dinero, para preocuparse únicamente de incluir a un miembro del gobierno de Canarias, y obviar a la representación de los impositores y de los empleados de la Caja. Con ello evitan que haya alguna voz disonante en este patronato. Así, se verán representadas entidades con mucha solera y que han venido representando a la Sociedad Canaria, como la Universidad de la Laguna o Cáritas, y entraran otras de, como mínimo, dudosa representación de la sociedad Canaria, como la Federación Tinerfeña de Fútbol. Esto sí, rápidamente han llegado al acuerdo de eliminar a representantes de los impositores, y representantes de los trabajadores (el 56 % de la representación actual de la Asamblea) que por imperativo legal permanecerán hasta el 2014, cuando en otras Fundaciones si que permanecen. Pero pasada esa fecha, desaparecerán por completo de la representación de la fundación CajaCanarias, evitando voces disonantes dentro del patronato, que quedará representada por la Cámara de Comercio, el gobierno de Canarias, la Federación Tinerfeña de Fútbol, con lo que la representación de los dueños del dinero aportado a la Fundación, desaparecerá por completo. Grave error del gobierno de Canarias al permitir esta acción orquestada desde la presidencia de la Caja, donde algunos pretenden perpetuarse en su propio beneficio. Los asistentes a la asamblea del 20 diciembre, donde un poco menos del 50% son impositores, votaron la decisión de crear el patronato en contra de los intereses de los clientes de la caja, que verán pasar su representación del casi 50% al 0% en dos años. No obstante, cada 3 años se renovaran la mitad de los cargos elegidos para el Patronato de la Fundación, excepto el presidente. Es por ello por lo que los representantes de los Trabajadores en la Asamblea General donde se votó la desaparición de CajaCanarias, nos manifestamos en contra e invitamos a votar en contra al resto de los consejeros, de los Estatutos de la Fundación CajaCanarias, mientras no se incluyan en el mismo a la representación de los auténticos dueños de esta Obra Social, los clientes o usuarios de la misma, y a los que realmente conocen la realidad de la empresa y deben seguir trabajando por ella, los empleados de la misma. (*) Ex consejeros de CajaCanarias. |
Monday, December 24, 2012
Posted by Unknown |
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