El populismo ahora es el método utilizado por los grandes partidos políticos en Españistán para tratar de reconvertir lo que ellos mismos han destruido por méritos propios: la credibilidad. Para destrozar su credibilidad con mentiras, políticas minoritarias, interesadas, sectarias y privadas los partidos políticos de poder en Españistán no han necesitado ni han apelado a ningún populismo, pero ahora sí lo hacen ahora para resarcirse, haciendo un ejercicio de cinismo inconmensurable.
El PSOE y el PP (sobre todo, aunque también CiU, PNV y CC) ahora apelan a la reconversión a través de discursos populistas.
Paulino Rivero en Canarias, por poner un ejemplo, apela ahora a una especie de "nueva transición" (discurso populista) para tratar de reconvertir la política en Españistán (y, por ende, en Canaristán), cuando su partido, él solito, se ha dedicado a hacer sus políticas particulares completamente de espaldas al pueblo canario, a sus problemas reales y a sus necesidades socio-económicas, utilizando para ello los famosos "bocadillos de mortadela" (avatar lingüístico de las políticas sectoriales y caciquiles).
La derecha rancia de Españistán hace lo mismo a través de los mensajes actuales de Esperanza Aguirre, actuante siempre en recortes, privatizaciones y mamandurrias, con los que pretende sacar adelante el proyecto de la derecha que como todos sabemos va en contra de la mayoría de ciudadanos.
Y el PSOE se debate entre dires y diretes sin convencer a nadie y ganándose cada día mayor descrédito por su completa complacencia cupular con el neoliberalismo. Un partido que debería dividirse en Cúpula y Bases porque no tienen absolutamente nada que ver el uno con el otro.
Pienso, luego estorbo. Pero no por ello voy a dejar de pensar.
Vademécum.
Vademécum.

0 comments:
Post a Comment